Cómo usar un quemador de aceites o ceras aromáticas (guía fácil y segura)

Quemador de aceites y ceras con forma de latte de jengibre rosa

Un quemador es la forma más sencilla de que tu casa huela a hogar: a canela en otoño, a galleta de jengibre en Navidad o a bosque en invierno. Si nunca has usado uno, aquí tienes todo lo que necesitas saber.

¿Aceite o cera?

  • Ceras aromáticas: son pastillas de cera perfumada. Se derriten con el calor de la vela y sueltan el aroma poco a poco. Son limpias y muy fáciles de usar.
  • Aceites aromáticos: se ponen unas gotas mezcladas con agua en el cuenco. El aroma es más intenso y se nota antes.

La mayoría de nuestros quemadores sirven para las dos cosas. Lo indicamos siempre en la ficha de cada producto.

Paso a paso

  1. Coloca el quemador sobre una superficie estable y resistente al calor.
  2. Pon una vela de té en el hueco inferior y enciéndela.
  3. Añade en el cuenco una o dos pastillas de cera, o dos cucharadas de agua con 3–5 gotas de aceite.
  4. En unos minutos empezará a oler. Disfruta hasta 2–3 horas seguidas.
  5. Apaga la vela y deja que se enfríe antes de limpiar o cambiar el aroma.

Trucos para que dure más

  • Con la cera no hace falta tirarla en cuanto se apaga: puedes volver a encenderla varias veces hasta que deje de oler.
  • Para cambiar de aroma, espera a que la cera se solidifique, empuja el borde con el dedo y saldrá en una sola pieza.
  • Con aceite, vigila que no se quede el cuenco sin agua.

Seguridad ante todo

  • Nunca lo dejes encendido sin vigilancia ni mientras duermes.
  • Mantenlo lejos de niños, mascotas, cortinas y objetos que puedan arder.
  • No lo muevas mientras esté caliente.

¿Buscas el tuyo? Echa un vistazo a nuestros quemadores y ceras aromáticas: calabazas, casitas de jengibre, cabañas nevadas… hay uno para cada época del año.